miércoles, 1 de junio de 2011

Gatos

Anhelaba un gato negro.
Lo encontré y coloqué en mi hombro, pero quería un gato mas joven, para educar y criar con mis antojos, así que salí a buscarlo en la noche con el gato grande a cuestas.
Encontré un gato joven, pero me había encariñado con el gato negro grande. De todas formas ya se había marchado...
El pueblo estaba oscuro, sin luces falsas del presente. Sólo iluminado por la azulada luna.
Las casitas pintadas de blanco reflejaban la luz en mis manos, donde tenia el bebe gato.
Pero el gato negro grande ya no estaba y me sentí triste...

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