martes, 8 de noviembre de 2011

La llegada de Acuario



Cuando la religión muera y la verdad sea derramada.

Así he titulado este dibujo que realicé en un 9 de Noviembre del 2011, en era de Piscis.
Tracé desde la primera línea a la última guiado por un estado de inspiración metahumana, sin lugar a duda me sorprendía por cada nuevo trazo que mi propia mano derecha realizaba sobre el papel blanco.
Pero lo que más destaca del papel no es el resultado general sino más bien cada uno de sus detalles -que no voy a explicar, prefiero que cada humano los interprete-, aunque, es bien cierto que simboliza el final de la era planetaria-cósmica en la que nos encontramos actualmente.
Ahora nos encontramos en la era de Piscis, también conocida como la era de la religión. Esta era fue y ha sido hasta ahora la era donde el ser humano perdió sus valores cósmicos y sus creencias y conocimientos universales y la religión se creó para ello, pero fue deformada acorde a los intereses del ego humano, hasta tal punto de borrar e incluso tergiversar los verdaderos valores y conocimientos que nos trataba de transmitir en un principio la religión.
El fin de la era de Piscis, claramente está siendo definida como un deterioro de la religión y los viejos valores, el hombre se ha percatado de su exánime significado y de su trasfondo oscuro y retrógrado. Y si de algo estoy seguro, es que si existiera un Dios como el que nos muestran las religiones, no estaría de acuerdo con ninguna religión que alabara su presencia, ni siquiera sería él capaz de castigar o juzgar, no tendría antagonista porque él sería todo. 
Pero la religión se está viniendo abajo y lo que ella nos quería transmitir en un principio va a volver a nosotros, no de forma indirecta sino directa y clara como el agua cristalina.

Entonces envió a dos de sus discípulos, diciéndoles:
–Id a la ciudad. Allí encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, y al amo de la casa donde entre le decís: ‘El Maestro pregunta: ¿Cuál es la sala donde he de comer con mis discípulos la cena de Pascua?’ Él os mostrará en el piso alto una habitación grande, dispuesta y arreglada. Preparad allí la cena para nosotros.
Marcos 14, 13-15
El cántaro de agua en esa época y civilización era un artilugio de las mujeres. Por lo tanto se deduce que el portador de la verdad será un ser asexuado (de otro planeta, o quizás el primer humano en evolucionar o cambiar de vibración, el primero en salir de la matriz espacio-tiempo-dualidad:sexos)
Hay muchas más posibles interpretaciones para este versículo, como que el portador del cántaro será homosexual o pansexual. Aunque si de algo hay que estar seguro es en el significado general del cambio de era y no en los detalles, cosa que muchos otros más textos sagrados y proféticos  señalan que la Era de Acuario tendrá lugar con la alineación de todos los planetas físicos y nuestro sol con el centro de la galaxia, cosa que tendrá lugar el día 21 de Diciembre del año 2012.
Hasta entonces, vivamos del mundo como hasta ahora se ha vivido, pero mirando al futuro como algo nuevo y esperanzador.
Mientras tanto, otras algunas fuentes opinan que la era de Acuario está mas cerca:

El 11 de Noviembre del 2011 se da un cambio de Era: termina la Era de Piscis y comienza la Era de Acuario, que se denomina la Era Dorada.La Era Dorada llega para integrar disciplinas y creencias, para permitir que las mentes se liberen de miedos, frustraciones, desconexiones y malas energías: “La comunidad empieza a sanarse y empieza a operar en los modos de la bondad y del amor. Es como un cambio de conciencia energéticamente hablando en el que el mundo va a mejorar, se va a liberar mental y espiritualmente a la humanidad sus de ataduras y va a haber más reflexión y más comunidad con el otro".

lunes, 7 de noviembre de 2011

La felicidad puede no ser tan buena

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A lo largo de la historia, el Homo Sapiens ha tenido como meta principal un único objetivo: "la búsqueda de la felicidad". Se incluye "búsqueda" porque la felicidad no es algo tan estático y sencillo como podremos imaginarnos. La felicidad siempre se encuentra en el extremo de una línea recta (en un plano) y nosotros siempre nos encontramos en el extremo opuesto. Pocos hombres han alcanzado ese extremo plenamente, y los pocos afortunados que lo han logrado, han caído al extremo opuesto de inmediato. No es de extrañar si aceptamos como premisa que todo lo bueno acaba, pero aceptar esto es aceptar la premisa de dualidad que rige el universo desde la perspectiva de la religión y la ciencia: existe el bien y el mal, lo femenino y lo masculino, la creación y las criaturas, etc. ¿Y si no existiera el bien y el mal? ¿Por qué el bien me resultará beneficioso y no el mal? ¿Acaso vive mejor el que sea feliz (el que está permanentemente en el extremo de esa linea imaginaria llamado felicidad) que el que no lo es? La respuesta depende mucho de varios factores, es bastante amplia y subjetiva, pero voy a tratar de llegar a una sola. 
Muchos ancianos cuentan que durante sus vidas, siempre estuvieron buscando la felicidad, siempre querían lo que pensaban que les haría felices en un futuro y lucharon para buscarlo. En el momento en el que cuentan eso, se dan cuenta que han pasado el mayor tiempo de su vida luchando, sufriendo y no siendo felices... pudieron serlo a temporadas o temporalmente, pero su búsqueda no ha hecho que sean felices por un periodo de tiempo grande, mucho menos infinito. Realmente nadie morirá siendo feliz en esta sociedad, muchos morirán sin ser felices realmente. Pero como dije antes, si aceptamos que no existe dualidad en el universo (bien y mal, masculino y femenino, desdicha y felicidad)  y que todo es un "todo" como tal, estaremos llenos de plenitud conociendo ese todo como tal. Me explico; no se ha de buscar la felicidad para ser feliz, o lo que es lo mismo: no se ha de ser feliz para vivir con plenitud y satisfacción. El que no es feliz no ha de ser necesariamente un infeliz, un desdichado o un ser patético. Lo que realmente hay que hacer es luchar por no ser feliz, pero a la vez luchar por no ser infeliz o desdichado, equilibrando así la balanza y encontrándonos en el punto medio de la línea imaginaria. Llegados a este punto habremos aceptado las cosas como son y renegado a los extremos o dualidades que nos ofrecen las culturas y sociedades. Al estar haciendo esto estaremos a un paso para alcanzar lo que realmente nos importa a la larga como individuos: la Verdad
Y es que, el que no es infeliz ni feliz es el único que pretende saber todo, y como muchos filósofos antiguos dedujeron: la verdad universal o el conjunto de verdades pequeñas es lo que realmente nos forman como individuo, nos sacian espiritualmente y nos hacen estar plenos y tranquilos con nosotros mismos.
Cuestiones como "¿quién soy realmente?", "¿cuál es mi misión en esta vida?", "¿de dónde venimos los humanos?", "¿por qué acatar estas normas?", "¿quienes son quienes nos gobiernan realmente?", "¿soy libre realmente desde el nacimiento hasta que muera?", "¿por qué el mundo ha de ser tal como lo percibo?", "¿todo siempre fue así?", "¿todo lo que me han enseñado es verdadero o me han mentido?", etc. son las que realmente nos dan motivos para vivir, nos nutren de conocimiento y estimulan nuestra mente y alma como una droga que nos prepara para una "ascensión" por esa línea intermedia que podéis ver en el gráfico (la que llega hasta la verdad). 
Sin duda es la línea más larga (la verdad es de las tres cosas la más difícil de alcanzar), pero es justamente esa línea vertical y no la otra horizontal (desdicha-felicidad) la que estará haciéndonos evolucionar espiritualmente. Cualquier punto de la línea verdad estará más alto que la otra.
El anciano sabio no es el que buscó la felicidad durante toda su vida, es el que buscó la verdad y se nutrió de conocimiento y ansias por aprender de forma autodidacta y con intuiciones de su ser más profundo. Aún siendo ahora feliz, el que es feliz es más propenso a la infelicidad que el que nunca lo fue (efecto rebote de la misma línea horizontal), ya que el feliz es más propenso a la mentira y al auto-engaño.
Por otro lado, fijaros como el desdichado se pasa todo el día llorando, quejándose e imaginándose como sería su vida si fuera feliz. Del mismo modo, el casi-feliz se pasa toda su vida intentando ser más feliz y atiborrándose de ocio y bienes materiales. Así ninguno de los dos morirá satisfecho, porque todos los humanos tenemos la verdadera esencia del universo en el interior, aquella que nos grita que ascendamos por esa línea y no permanezcamos tambaleándonos de izquierda a derecha por la más baja.


En resumen, si quieres llevar una vida interesante, sabia, saber de todo, poder cuidar de ti mismo y de los que lo necesiten, ser independiente, vivir en paz, prescindir del llanto y del estado etílico de la felicidad, ser uno mismo y un  todo a la vez. No seas feliz, se la verdad y alcanza el máximo de conocimiento que te hará volver sano y salvo al seno de Dios.





El Independiente

Soy el que nunca dice gracias.
Aquél que rechaza los favores.
El que no depende y no es querido.
El que sobra y el que se basta por sí mismo.
Soy el independiente.
El que no teme a la muerte.
De los que sobran.
De la infinitésima minoría.

Soy el que besa los espejos.
Aquél que arde en vuestros fuegos.
Aquél que nadie quiere pero se ama.
El eslabón perdido de vuestra gama.
Soy el independiente.
El que no teme a la muerte.
Uno menos de vosotros.
De la infinitésima minoría.

Soy el soltero que nunca amó una sola persona y
el viudo que vio perder millones de su amores.
Porque nunca me ató un solo amor.
Pertenezco a todos y todos me pertenecen.

Soy el independiente.
Del que, sin saber, todos dependen.
De los que os miran masturbándose entre las sombras.
De los que opináis que sobran.
Soy el independiente.
El que no teme a la muerte.
Uno menos de vosotros.
El que arregla vuestros corazones rotos.


Z.

martes, 1 de noviembre de 2011

Día de los muertos en nuestra Tierra



El día en que las viudas lloran sus muertos.
El día en que las no viudas visten de negro.
El día en que llevamos los niños al cementerio
para que vean sus abuelos, aquellos que no conocieron.

Z.