El año muere como un viejo gruñón que ahora sonríe y saca lo mejor de sí en su lecho de muerte. Ciertamente este año 2011 comenzó como un año de cambios, de tristezas, de desilusiones y desengaños, pero doy las gracias al karma -a mi mismo- por ofrecerme nuevas y agradables experiencias y sensaciones estos últimas semanas, antes de que llegue el año definitivo del Gran Cambio a nivel mundial.
También he finalizado mi primer cuadro sobre lienzo en acrílico, uno de mis muchos pequeños sueños, hecho realidad. Lo he añadido a la galería de arte y próximamente iré pasando a lienzo y color algunas de las obras que figuran en este diario.

"Enki y Adán"
La creación del hombre y la selección de su sabiduría.
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